Ayuda - Búsqueda - Miembros - Calendario
Versión Completa: Grandes Documentales
:: Tunos.com :: > Tuniverso > Grandes Éxitos del Foro > Relatos
Páginas: 1, 2
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES.

Historia y Tuna.

El Foro, en su afán por incrementar su programación cultural, se complace en ofrecer a su distinguida forería una serie de documentales que les ayudarán a aumentar el caudal de conocimientos necesario a todos los amantes de La Tuna, también les ayudará a conciliar el sueño en la siesta como los demás documentales serios.
Comenzamos aquí una serie de programas divulgativos de carácter histórico. Todo lo que ustedes van a poder leer desde ahora es el resultado de un estudio científico avalado por las más prestigiosas universidades.
Cuando empezamos a trabajar en este proyecto cultural nos hicimos una pregunta: ¿Dónde está, aquí, la cafetería? Más tarde alguien dijo: ¿y si la Historia fuese estudiada desde la óptica de La Tuna? En ese momento nos arremangamos y pedimos otra ronda.
Consultamos con los más acreditados catedráticos de Historia y con los más autorizados académicos de la disciplina. El resultado de las primeras reuniones nos abrió las puertas a un concepto nuevo. Efectivamente, durante mucho tiempo se ha presentado la Historia como una ciencia que estudia los hechos acontecidos y los interpreta, pero ninguna escuela historiográfica se había propuesto revisar los hechos a la luz de La Tuna. Nosotros lo haríamos.
Para ello, un nutrido grupo de científicos trabajó en equipo recorriendo bibliotecas, haciendo excavaciones, removiendo todo y levantando polvo. Historiadores, lingüistas, arqueólogos, radiólogos, patólogos y otorrinolaringólogos han hecho posible lo que viene a continuación.
Dado que La Tuna es la forma más genuina del ser universitario, que es una forma de vivir y de ver la vida ¿la tenían los antiguos? Y si es así ¿se les podría considerar un antecedente a La Tuna? ¿Tenían esa forma de ver la vida los primeros pobladores del planeta? ¿Fueron algunas batallas certámenes primigenios? ¿Esa forma peculiar de ver la vida pudo ser el origen de más de un conflicto explicado por la historiografía tradicional de un modo convencional?
Algunas de estas preguntas vamos a intentar responderlas en nuestro programa cultural: Grandes documentales. Historia y Tuna.

Recuerden nuestro lema: Instruir deleitando.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
1. Desde el principio.

Con el ánimo alevósico de limpiar las telarañas de las meninges foreras, nos acogeremos a la acostumbrada e infantil clasificación: Prehistoria (Paleolítico y Neolítico) e Historia (antigua, media, moderna y contemporánea)
Iniciemos, pues, nuestro viaje. Y empecemos por el principio: “Y en el principio fue Dios”.

Todos hemos leído La Biblia alguna vez, o deberíamos haberlo hecho. Casi todas las Biblias están escritas en letras chicas, pero es que al final de las páginas hay letras más pequeñas aún.
Recordemos el Génesis 4, 28; 43, 30; 2, 1, X. Dios creó al hombre y a la mujer y les dijo: creced y multiplicaos. Adán, el muy simple, se puso a repasar la tabla del siete. Luego vino lo de la tentación y la expulsión del Paraíso. Una pena. Al día siguiente Adán miró con otros ojos a Eva, algo le recorrió por el cuerpo, como un calambrito, y le cantó a la mujer.
Hasta aquí bien, le cantó ¿y qué? Y esa es la cuestión ¿Qué le cantó? El pater Lenka profesor de Antiguo Testamento de la Facultad de Teología de la Universidad de Úntersdingen nos hizo reparar en la letra chica de la letra pequeña de uno de los manuscritos de Qum ram, también conocidos como del Mar Muerto: Adán le cantó a Eva “Chlvlts”. El hebreo antiguo no tenía vocales, se trataba de un pueblo de pastores pobres que apenas tenía para comer y no estaban para dispendios. Pero si nosotros introducimos las vocales tendremos “Clavelitos”. Entre nuestros primeros padres ya hubo serenata. Más claro, el agua.

En la actualidad se considera la teoría evolucionista como una especie de dogma irrefutable, sin embargo sigue buscando el eslabón perdido y no puede explicar por qué unos primates evolucionaron y otros no. Es más, dicha teoría tampoco tiene en cuenta un factor fundamental: la humanización, es decir, la capacidad del hombre para ser persona: la cultura. Y ahí queremos nosotros ir.
La Historia nos dice que los primeros hombres alcanzaron la cultura, el concepto abstracto, por la trascendencia. El hombre tenía un concepto del más allá, las primeras manifestaciones culturales son enterramientos: el hombre enterraba a sus muertos. No es para menos dado como se insultaban ya en aquellos tiempos.
Pero eso no es todo, hay algo más. En 2.005 (en el antifonario te la hinco) en unas grutas halladas en Kintopinosthán se aprecian unas curiosas pinturas rupestres. Las pinturas, perfectamente conservadas, muestran unas escenas de caza: unos hombres atacan a un enorme proboscidio, lo limpian, lo desmembran, lo transportan, lo asan y lo comen con las mujeres, los niños y unos tipos raros que soplan una especie de cuerno. Después de la comida los hombres se duermen y los tipos raros se trajinan a las mujeres.
Khan Tym Plora, conservador oficial del Museo de Kintopinosthán, nos muestra unos de esos cuernos hallados en las prodigiosas cuevas: “Se trata de un colmillo de elefante primitivo, una vez vaciado, se utilizaba para hacer música”.
Sí, queridos amigos, ya en la Edad de Piedra el hombre conocía la música y daba parches. Podríamos llamarlos así, si se nos permite la libertad. Desde el principio de los tiempos algunos hombres usaban la música y las artes para lograr ciertos fines, objetivos muy parecidos a los que persigue La Tuna tal como la conocemos hoy en día.

Nos hayamos ahora en lo más intrincado de la Selva Amazónica, entre los Py Txa. Milagrosamente, este pueblo no conoce la civilización y por tanto no tiene políticos. Somos los primeros hombres blancos que ven en persona, a los otros los han visto en DVD. Los Py Txas no conocen los metales, usan primitivos cuchillos de sílex. Todavía conservan una tradición secular: los aprendices de brujo, profesión de gran prestigio en el poblado, forman una especie de bandas que hacen música primitiva con unos tubos de caña; se pintan el cuerpo con colores diferentes según el maestro de quien aprenden y pelean entre ellos para dilucidar la mejor escuela. Para entrar en esos grupos hay que pasar un rito iniciático. ¿Certámenes? ¿Novatadas? Nos alejamos emocionados y gritando el saludo tradicional de los Py Txa: ¡Halcara Jo!

Sí, queridos amigos, hay otra forma de ver la Historia, de analizar los hechos. Hechos que hemos presentado hoy, aquí, para que ustedes tengan otra visión. Hechos que, interpretados desde el prisma de la música, la galantería, el arte y el humor nos permiten aseverar, con una sistemática científica, que el espíritu de La Tuna se encarna en el hombre desde sus primeros pasos. Algunos hombres sienten algo que les lleva a realizar otras cosas, a agruparse para protegerse o conquistar, que tienen que demostrar ser válidos para ese grupo. Hombre y grupo que pueden ser considerados como un antepasado del tuno y de La Tuna.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
Leoncio
Propongo empezar por el principio de los tiempos, e intentar recopilar información sobre la Tuna que parcheó las bodas de Caná. Y de paso, que alguien me explique como se transforma agua en vino, teniendo en cuenta que partimos de átomos de hidrógeno y oxígeno, y en el vino hay, por lo menos, carbono. Y si en vez de vino es ron añejo, mejón que mejón.

Dejo el resto del trabajo a los eruditos en la materia.
El Conde de Fuchinga Alta
Tenga paciencia, señor Leoncio, que no se tomó Zamora en una hora.

Todo un equipo de científicos hemos trabajado duro para realizar esta serie documental. No daremos respuesta a todos los interrogantes, pero sí a muchos.

Iremos recorriendo la Historia por orden, más o menos. Y no nos importa el share, aquí vamos a lo cultural a tope. Y todo demostrado ¿eh? y no como otros.
laencarna
Joder ya estoy ilusionado otra vez..... que no decaiga que esta historia me interesa.
Bat69
Me he partido de la risa, sobre todo con el “Chlvlts” que le canta Adán a Eva laugh.gif msn_cry.gif laugh.gif msn_cry.gif pero cómo se le pueden ocurrir estas cosas diosmiodemiarma?
TINTIN
¡¡¡GENIAL!!!
El Conde de Fuchinga Alta
Gracias por la calurosa acogida que está teniendo este su programa cultural. Desde siempre El Foro ha cuidado su parrilla formativa, que menos.
Si lo desean pueden interactivar con cualquiera de los científicos que hacen posible este programa. O, incluso, colgar tesis propias si están debidamente respaldadas por alguna autoridad académica.
Es obvio que tratamos un tema serio y según el método científico, por lo que determinados capítulos podrían parecer pesados a algunos. La ciencia es así ¿quién no se ha dormido en mitad de una jornada de caza del guepardo?

Nos ilusiona haber ilusionado al señor Laencarna, reputado solista y gran perito en asuntos de La Tuna.
Nos alegra haber sorprendido a la señorita Bat, experta historiadora y que tan bien conoce el tema de que nos ocupamos.
Y que decir del señor Tintín, distinguido oceanógrafo y autoridad reconocida en el mundo de las excavaciones.

En breve emitiremos un nuevo capítulo de esta serie documental. Saludamos a la audiencia al modo de los Py Txa: ¡Halcara Jo!
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
2. Los metales.

Cuando nuestros antepasados descubrieron los metales y aprendieron a fundirlos y trabajarlos descubrieron una forma de matar más y mejor. Donde va a parar. Porque, claro, el hombre sería primitivo pero lo primero que hizo fue utilizar el nuevo descubrimiento para cargarse a sus semejantes por un quítame allá esa moza o ese riachuelo. Hoy, con el paso del tiempo, los hombres se siguen matando por algún riachuelo o similar, y eso se llama geoestrategia. La mujer, gracias a su emancipación, ha pasado de ser sujeto a protagonista de la planificación geoestratégica.
El caso es que quienes tenían armas de metal masacraron a las tribus vecinas, muchas de las cuales emigraron molestas. Pero aún así, había hombres que intentaron utilizar el metal para usos más pacíficos. En El Reino Unido se han descubierto tubas primitivas, el lugar se encuentra muy cerca de las famosas construcciones megalíticas de Stonehenge. Veamos qué nos dice al respecto el famoso experto sir Band´Oneón: “Todo el mundo sabe que Stonehenge es un monumento megalítico de la Edad del Bronce formado por cuatro círculos concéntricos de piedras, el más exterior tiene treinta metros de diámetro. Todo el mundo ignora para qué servía y dicen que se trataba de un observatorio astronómico o una especie de templo. Bien, el hallazgo de estas tubas, que se encuentran por todo alrededor, me ha llevado a investigar y he llegado a la conclusión de que Stonehenge se levantó, única y exclusivamente, para un concurso musical con el que dos tribus dirimirían sus diferencias. Sin embargo, por algún motivo que aún no conocemos, la cosa se solucionó por el método tradicional, o sea, a tortazo limpio”. También en nuestros días, tras un certamen, muchas tunas se pelean. Lo importante es descubrir que Stonehenge era un auditorio musical.

Vayamos un poco al sur, a España, en una franja entre Logroño y Navarra. Aquí se encuentra una de las zonas de mayor actividad arqueológica de la península: Trabaguarra. Entre los muchos descubrimientos realizados en esta comarca algo ha llamado la atención de los estudiosos. Algo que se ha conocido atando cabos entre huesos desenterrados, armas, utensilios, pinturas, construcciones, etc. Ya los primero pobladores de la península eran individualistas, tanto, que formaban grupos de una sola persona, como hoy. Se agrupaban en tribus, sí; pero peleaban más entre ellos que con lo de fuera. Nos lo explica uno de los más famosos paleontólogos que trabajan en Trabaguarra, el profesor Trinidad Mevino: “Es algo que nos ha sorprendido a todos, pero estamos seguros, podemos demostrarlo. Algunos de los más jóvenes de las aldeas circundantes salían de sus cuevas, o chozas, por la noche, a escondidas de sus mayores; se reunían para formar grupos que, de forma pacífica, explorase otros lugares. No llevaban armas, usaban unos toscos instrumentos musicales parecidos a un tambor con cuerdas, una especie de guitarra cilíndrica hecha de bronce con cuerdas de liana. Estos grupos de jóvenes tenían que pasar por una ceremonia oculta para ser admitidos, dado que su actividad era secreta. No conocemos mucho de ellos porque en su primera salida se los comieron una manada de tigres diente de sable, en lo que hoy es Atapuerca”.
Ya ven, queridos amigos, que también entonces La Tuna, o sus antecesores, estaban mal vistos.

Desde hace tiempo se viene representando al hombre primitivo de una manera grotesca en sus lides amatorias: golpea a la mujer y se la lleva arrastrándola por el pelo. Puede que fuera así, no lo negaremos. Pero avancemos un poco más, analicemos con detenimiento. Había dos tipos de tribus, de hombres: nómadas y sedentarios. Estos descubrieron el valor de la agricultura y aprendieron a domesticar algunos animales. Los primeros pastoreaban e iban de acá para allá, más agresivos que los otros los atacaban cuando podían. Tanto en un grupo como en el otro la mujer se ocupaba de las cosas frívolas: los hijos, la labranza, el pastoreo. Los hombres de las cosas importantes: la guerra. Bien, aceptemos que el hombre, machote él, ligaba por el método del estacazo y tentetieso. Admitamos que al principio, alguna vez, la mujer se quedaba obnubilada por el peludo fuertote. Pero sabemos que la mujer es más madura y que su concepto del amor es romántico y en meseta. ¿Qué tenemos? En la famosa cueva de Altamira podemos hallar unas pinturas que muestran hombres armados que se van a la guerra, reunión de mujeres que lloran su marcha, suponemos, un grupo de jóvenes rodean a las mujeres, tañen extraños instrumentos y cantan, se pueden apreciar grandes bocas abiertas para dar a entender la importancia del hecho. Luego, los jóvenes yacen con las mujeres.
En los manuscritos del Mar Muerto hay un pasaje del Eclesiastés, 4, 114; que dice así: “El hombre que marcha sin motivo, da motivos”.

Sí, amigos, desde la más remota antigüedad hombres y mujeres se relacionaron mejor a través de la música y el arte que por la fuerza. Seducir antes que reñir. Otra cosa es que siempre salga bien, en Trabaguarra, desde luego, no. Que se le va a hacer. Sin embargo, queda demostrado que en la prehistoria ya hubo comportamientos humanos que se pueden considerar, sin temor a equivocarnos, como antecedentes de la forma de vida propia de La Tuna.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
el colillas
Sublime Sr. Conde.

Queda reflejado como siempre que la tuna va unida al poder cultural y a la extensión del conocimiento.

Espero con "ansia" el siguiente capitulo, sentado en el sofá con una menta poleo y tapado con la manta. Hay que ser bueno para que le dejen a uno asistir al próximo certamen, dios mediante, en abril, en Cazorla (Jaén), donde podríamos celebrar algo si la nobleza se dignase esta vez en asistir a tan magno evento.

Con Dios señores.
El Conde de Fuchinga Alta
¡Caramba! Me alegro de leer por aquí a un ilustre cátedro como usted, señor Colillas.
Le recomiendo acompañe la menta poleo con chorrito de anís seco. Ya verá como mejora.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
3. Escribiendo, que es gerundio.

Por fin el hombre ha ido a la escuela y ya sabe escribir. Al principio lo hará de una forma rara, después los fenicios inventarán el alfabeto y, por fin, los griegos lo copiarán, lo adaptarán y le añadirán las vocales. ¿El hombre se ha hecho adulto? Bueno, digamos que tiene un nuevo juguete y lo utilizará a modo. Pero en cualquier caso ya puede dejar por escrito sus hazañas.
Mientras tanto, los hititas, una gente simpatiquísima, hacen su aparición allá por Asia Menor. Los hititas tienen hierro y lo muestran a sus vecinos que, entusiasmados, les van abriendo las puertas de sus ciudades. De este modo bajan hacia el sur en lo que podríamos llamar loor de multitudes, o algo así. Enterado del suceso, el Faraón de Egipto salió a su encuentro con un montón de amigotes. El enfrentamiento tuvo lugar en Qadesh, en el valle de la Beka, la primera batalla de la que se tiene noticia escrita. El resultado fue muy incierto a decir de los estudiosos, aunque los egipcios lo contaron como una gran victoria, lo fue en el sentido de que evitaron la invasión. El profesor Khap Uyo de la Universidad noruega de Frioleren nos dice: “Ramsés II Fue sorprendido en su campamento y estuvo a punto de morir ahogado, sin embargo todos los escritos egipcios cantan la gran victoria del faraón. Este Ramsés se dedico a suprimir los nombres en cualquier monumento y poner el suyo. Se le puede considerar el inventor de la propaganda. Pero lo curioso es por qué el ejército hitita, superior en número y armamento, fue incapaz de vencer aún habiendo realizado maniobras tácticas apropiadas. Parece ser que la noche anterior a la batalla, los guerreros hititas no pudieron conciliar el sueño a causa de unos grupos dispersos de egipcios que se pasaron la noche cantando. Sin duda se trataba de estudiantes de La Casa de la Muerte, que solían enrolarse en las expediciones para ver mundo, cantaban tristísimas canciones aprendidas en su escuela”.
Aquellos aprendices del país del Nilo eran lo que lo que, ahora, consideraríamos universitarios. Ya entonces se agrupaban y cantaban sus cosas.

Es entre los ríos Tigris y Eúfrates donde se han encontrado los primeros indicios de civilización histórica. Sobre el asunto que nos ocupa opina el profesor Mohamed La Kamhisah, conservador del Real Museo del Emirato de Gasofa: “Era necesario trasmitir la escritura, pero no podía enseñarse a cualquiera. Las Ciudades Estado procuraron escuelas donde se formaran los futuros funcionarios, gentes que tendrían una alta responsabilidad. Se elegía para estudiar a los hijos de los funcionarios y allegados, todos con pedigrí. Los estudiantes de estas escuelas tenían que hacer voto de pobreza mientras durasen sus estudios, pero se lo saltaban en sus ratos libres, de lunes a viernes de 08.00 a 15.00 horas. Formaban cuadrillas que usaban sus conocimientos para ganar dinero escribiendo cartas o recitando versos para conseguir el favor de las mujeres, también cantaban, pero muy mal. Se protegían entre ellos usando nombres falsos. Esto está claramente explicado en el relato de Gilgamesh, por todos conocido”.
Tampoco esto tiene nada que ver con La Tuna, pero no deja de ser un hecho curioso analizado bajo el prisma de nuestro estudio ¿o no?

Por aquella parte de la Tierra se afanaban los fenicios. Las palabras fenicio y comercio se han convertido en sinónimos, aunque la equivalencia más popular es entre fenicio y usura. Una injusticia, sin duda; tal y como sucede en España con tacaño y catalán, pocos saben que los catalanes, entre otras cosas, inventaron el seguro. Pero a lo que nos ocupa, los fenicios eran un pueblo dedicado al comercio y, para ello, hicieron dos cosas de trascendental importancia: inventar el alfabeto y navegar más allá de sus costas.
Fijémonos en la navegación. Los fenicios, partiendo de Tiro, llegaron hasta España, quizá más allá, y para ello necesitaban buenos barcos. Y los buenos barcos, buenos tripulantes. Y navegantes y, sobre todo, capitanes. Ser capitán de un barco fenicio era una gran responsabilidad y un oficio en el que se hacia uno rico. Los capitanes de barco se agruparon para defender sus privilegios y formaban a los aprendices de capitán. Nos lo explica la catedrática de la Universidad de Cádiz Dolores Fuertes de Barriga: “En cada expedición iban tres o cuatro aprendices de capitán que eran debidamente instruidos. Aparte de aprender, su misión consistía en entretener al capitán. Le cantaban mientras comía, le recitaban y le contaban historias jocosas y subidas de tono, lo que hoy llamaríamos chistes verdes. Era una vida dura y muchos de ellos se quedaban en las factorías fenicias. Cuatro de ellos fundaron Gades y la gobernaron con gran pericia durante muchos años. Se hacían llamar La Cuadrilla del Arte”.
¿Qué más decir?

Para conocer la verdadera Historia de La Tuna nada mejor que leer al señor Chencho, que está a punto de publicar un nuevo volumen. Groso modo, todos sabemos que La Tuna nace con la primera Universidad Española, la primera Europea por otra parte, pero no me negarán que en esta visión nueva de la Historia no da que pensar en cuanto a muchas actitudes y actividades que se pueden considerar como antecedentes. Los hechos, queridos amigos, son hechos. A ustedes corresponde juzgarlos.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
TINTIN
Con La venia de Vuesa Merced y con el ánimo de aportar desde la humildad de mi cata mente:
Procedo.
Son muchos los buscadores del conocimiento entre ellos los alquimistas (manipuladores del vino).padres de los quimicos actuales,dicese que estos acordaron buscar y si no desarrollar mineral (piedra) que permitiera desarrollar la armonía espiritual así como curar enfermedades,etc etc.Propiciose la búsqueda y desarrollo de la Piedra philosofal.
Esta piedra debe servir de alimento espiritual para que cada uno pueda despertar su conciencia,llegando a este importante punto y después de varias y númerosas disquisiciones noctçambulas entre expertos en dicha materia observase un fenómeno en el cual estudiantes primigenios del actual Mester propiciaban.
La serenata,donde no solo despertaban a la dama en cuestión sino tambíén a su conciencia sirviendo la pericia del tuno como alimento espiritual para desarrollar el séntido cósmico de su existencia para luego proceder al alimento carnal tan necesarios en estos casos para buscar el equilibrio que la piedra filosofal busca.
Bat69
Yo a veces pienso que el Sr. Conde es la reencarnación de Tolkien... laugh.gif laugh.gif tongue.gif
chencho
QUOTE(El Conde de Fuchinga Alta @ 25.03.2007 - 3:15)
Para conocer la verdadera Historia de La Tuna nada mejor que leer al señor Chencho, que está a punto de publicar un nuevo volumen.

Será en octubre, será, será...
Denver
Felicito al Sr. Conde por esta iniciativa tan hilarante, a la par que educativa.

Devoro sus escritos con fruición.

La verdad es que este "tono" de posts es muy de agradecer.

Así que ¡Felicidades y Gracias!

Un abrazo.
Denver
el colillas
Tenga usted cuidado sr. Conde, cuando llegue a la Santa Inquisición no le traten de hereje......que algunos dicen ser de la tuna....
El Conde de Fuchinga Alta
Me alegra que le guste, señor Denver, nos ha llevado mucho tiempo producir esta serie documental.

Gracias por el aviso, señor Colillas, estaré ojo avizor.

¿Se han dado cuenta, vuesas mercedes, que la programación cultural tiene menor seguimiento que los best seller? Y ni que decir tiene si comparamos el share con los programas de las vísceras, o sea viscerales, que tanto abundan últimamente en nuestra parrilla.

En fin, les dejo. Que van a echar otro documental.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
4. Llegan los griegos.

La civilización occidental se asienta sobre tres valores fundamentales: la moral judeo cristiana, el pensamiento griego y el derecho romano. Escribía el gran Indro Montanelli que había que hablar de Roma y de los griegos. Sí, porque nunca existió Grecia como una unidad política sino diferentes ciudades ferozmente independientes y a menudo enfrentadas entre ellas. Sin embargo tenían una cultura común, un idioma común, unos dioses comunes y, comúnmente, dieron mucho que hablar.
Los griegos entran en la historia por la puerta grande y de la mano de Homero. Después de sucesivas invasiones que no vienen al caso, los griegos estuvieron una centuria, minuto arriba minuto abajo, sin escritura; pues de esa época es una historia que se atribuye a Homero, que se transmitía oralmente y cuya copia más cercana a la época original es de 1.500 años. Sí, querido amigo, se trata de la Iliada. Durante mucho tiempo todo el mundo pensó que se trataba de una fabulación épica, pero Schliemann demostró que existió Troya y que una larga guerra la destruyó. ¿Qué tiene de verdadero o falso lo que narra Homero? Poco importa ante la belleza de la historia que cuenta y los versos en que es contada. La Iliada es el acontecimiento antiguo más parecido a uno de tuna.
Paris podría muy bien haber sido un tuno que, con otros amigos, recorre el mundo en busca de aventuras, enamora a una moza garrida y se fuga con ella. Luego resulta que la joven era casada, el marido se cabrea y se monta el pitote. Lo natural, por otra parte. Si bien, analizando los hechos con más detenimiento, cabría calificar al tal Paris de novato, pero un novato de mucho cuidado que metió a toda su tuna en un lío del que acabó saliendo mal parada después de diez años de certamen. Y encima lo perdieron por pardillos ¿a quién se le ocurre picar en lo del caballo? Mejor no demos nombres.
Con la Odisea pasa tres cuartos de lo mismo. Ulises se marcha de viaje de tuna y se entretiene un poquito. ¿Quién no se ha encontrado con una Circe, unas sirenas o un Polifemo? El caso de Polifemo es calcado a cualquier mesonero de esos empeñados en no dejarte ir sin pagar hasta la última peseta. Sí, definitivamente Homero cuenta historias de tuna. Si llega a haberla conocido sus obras habrían tratado de otra cosa.

Fundamentalmente, entre los griegos había dos clases de tipos: los que se estrujaban la mollera y aquellos que se la estrujaban a los demás. Entre estos últimos cobraron merecida fama los habitantes de Esparta, o Lacedemonia, ciudad que estaba a orillas del río Eurotas. Los espartanos se pasaban la mitad de su vida preparando un rito iniciático para acceder a su otra mitad. Los verdaderos ciudadanos se llamaban entre ellos “homoioi” que significa iguales. ¿Les suena? Aquello si que eran novatadas, claro que hoy serían consideradas poco apropiadas, incorrectas, supongo.
Uno de los mayores expertos en Esparta es un preclaro miembro de la Universidad Omblygueña, el profesor Luengo: “Hombre, hay similitudes con La Tuna en el sentido de la preparación, los ritos de mayoría, la vida en común, el valor individual. Pero los espartanos eran unas verdaderas bestias pardas, como sus vecinos pero un pelín más. Los niños, al nacer, eran examinados por una comisión de ancianos y al que no pasaba el examen se le arrojaba a la sima del Taigeto; Hasta los siete años vivían con sus familias, generalmente criados por nodrizas, vivían desnudos y sin pañales, los bañaban en vino y les prohibían cualquier capricho; a los siete años eran confiados al Estado y asignados a una unidad infantil, viven en comunidad, generalmente desnudos y mugrientos, duermen en un lecho de cañas, se pasan el día haciendo instrucción y aprendiendo el arte de la guerra y…” Gracias, profesor Luengo, muy instructivo su comentario.

El Gran Alejandro de Macedonia también tuvo una vida que, salvando las distancias, se parece a la de un tuno. Su tuna se enfrentó a la de los persas en tres grandes certámenes: Gránico, Issos y Gaugamela. Los griegos eran menos pero tenían un conjunto de voces extraordinario, los persas eran muchísimos más pero tocaban totalmente desafinados. Luego, aprovechando que estaban por allí, y con la intención de pagarse el viaje de vuelta, Alejandro y los suyos dieron el parche en Tiro, Judea, Egipto, Tafiristán, Afganistán y la India. Allí dieron la vuelta porque la gente se había hartado de viaje. Alejandro murió de una indigestión, o algo así. El paleontólogo griego Mela Spiros nos dice: “La epopeya del Magno solo se entiende por el afán de aventuras de Alejandro y los suyos, por su mayor entrenamiento, coordinación, valentía, equilibrio entre las habilidades de cada uno, tratamiento de igualdad entre ellos, compartir todo, ser capaces de atreverse y saber que no hay vuelta atrás”. Muy pocos pueden hacer eso y, aunque sea en otro ámbito, eso es lo que hace La Tuna.

Sí, queridos amigos, muchas actitudes humanas son parecidas. Quienes nos precedieron hicieron cosas de las que quizá hayamos tomado algunas. A fin de cuentas somos estudiantes y aprendemos de quienes nos preceden. Lo importante es aprender lo bueno y afirmar lo propio. Analizaremos más hechos curiosos en la siguiente emisión.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
laencarna
Sr . Conde afirmo sin rubor ,que es usted ,una especie unica y en peligro de extincion, me bebo sus historias siga usted dandole a la pluma por caridad cristiana.... smile.gif
elchino
Cuanto reconforta leerle Sr. Conde, y que agusto me he reido.

Su primer documental me trajo a la memoria esa magnífica película historica, "El Cavernícola" de Ringo Star, en la que se describía como se invento o nació la música. Si, cuando el ciego por accidente se quema en la hoguera, y el sonido que produce se va mezclando con otros de lo más dispar.
Que bien se describen en ella nuestros orígenes, y como todo el anelo del primer Tuno conocido era poder seducir a la mujer del Jefe. Que poco hemos cambiado.

Han llegado a mi poder tertimonios de como en la era del inicio del homo sapiens, surgieron los primeros homo per sempre erectus, con claras y manifiestas tendencias a la afición por la música y por el jolgorio.

Saludos.
GALLO
Saludar y felictar al Sr. Conde, pues le dire que desde Puno Perú le hago llegar las sinceras felicitaciones por sus Grandes Documentales Historia y Tuna, aqui la compartimos con toda mi Tuna y fue una alegría el leer su arte.
biggrin.gif
atte
Gallo.
El Conde de Fuchinga Alta
Caballeros, por favor moderación. Ya veo que prefieren los documentales culturales. Y eso está muy bien, de esa verdad participo yo también.

Gracias, coño, muchas gracias.

Vamos a por otro y, por favor, no ronquen que no nos dejan dormir a los demás.

Dediquemos éste a la gente del altiplano. Por usted y los suyos, señor Gallo.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
5. Roma invicta est.

¡Roma! El asombro del mundo. Roma, el imperio por antonomasia. Bueno, y por que eran un poquito brutos, los tíos. Se conocen pocos casos en la historia donde un pueblo haya hecho desaparecer a otro. Los romanos lo hicieron con los etruscos y con los cartagineses. Roma es el Imperio. Y le debemos muchas cosas: la lengua, las leyes, la organización, costumbres, alimentación. Y Europa. En fin, poca cosa.
Roma supuso un enorme esfuerzo para todo el equipo que realizamos este programa. Los romanos eran terriblemente austeros y no concedían ni un momento a las distracciones, lo suyo era labrar la tierra, legislar y guerrear. Cuando crecieron y empezaron a tener necesidades de ricos importaron lo que no tenían tiempo de producir, por ejemplo la cultura que la tomaron directamente de Grecia. Ya entonces hubo romanos que decían que la cultura griega corrompía las sanas costumbres patrias. Así eran estas buenas gentes. Y, claro, darían poco juego en un estudio como el nuestro. Sin embargo no podíamos dejar sin analizar Roma. Tuvimos que emplearnos muy a fondo, copa tras copa, para encontrar algún caso.
Dejando al margen la leyenda de Rómulo y Remo, o aquella otra de Virgilio sobre Eneas, fijaremos nuestra atención en el llamado “rapto de las Sabinas” que tiene alguna relación con alguna forma de tuna. Un puñado de jóvenes emigró de Alba Longa, lo que hoy sería Castelgandolfo, y fundaron una ciudad unos doce kilómetros al norte. No sabemos por qué lo hicieron, quizá por buscar independencia, por no estar bien vistos en su aldea de origen, por afán de aventura… El caso es que construyeron un templo, varias casas, un cercado defensivo y araron los campos circundantes. Pero había un problema, sólo había hombres. Aquellos pioneros, acuciados por la necesidad de tener descendencia para el futuro de su ciudad, y por otras urgencias comprensibles, organizaron una fiesta para celebrar la fundación de la nueva población e invitaron a sus vecinos los sabinos, también llamados quirites. Éstos, encantados con la invitación, acudieron con su rey a la cabeza, Tito Tacio, y con sus mujeres. En mitad del jolgorio los romanos raptaron a las mujeres y echaron, arma en mano, a los sabinos. La noche debió de ser de aúpa pero el despertar resultó algo desagradable. Los sabinos volvieron armados hasta los dientes y cercaron a los romanos en el templo. Las mujeres se interpusieron y consiguieron dar fin a la contienda, se ve que no querían quedarse huérfanas si ganaban los romanos ni viudas si lo hacían los sabinos. Nos habla la catedrática de Historia antigua de la Universidad de Bolonia, Latía Bueníssima: “El rapto de las sabinas es, sin duda, una leyenda para engrandecer un hecho común en aquellos tiempos, una vez pactado un matrimonio el novio raptaba a la novia y el padre de ésta los casaba a la mañana siguiente. En el caso que nos ocupa se debió tratar de un acuerdo de mayor rango, pues se unieron ambos pueblos, quizá por temor a los etruscos, y reinaron juntos Rómulo y Tito Tacio. Diarquía que funcionó muy bien porque Tito Tacio murió al poco tiempo”. Gracias profesora. Bien, pues ya saben ustedes de donde procede eso de romanos quirites, que seguro lo han leído alguna vez e ignoraban el por qué. So ig… Perdón, continuemos.

Lógicamente resulta imposible hablar de Roma y no hacerlo de su hijo más grande: Cayo Julio César. César formaba parte de una las familias fundadoras de La Urbe según la tradición, y descendía de Venus según la oportuna leyenda familiar. Su familia era de la baja aristocracia cuando vino al mundo, pero con esfuerzo y orgullo se hizo un sitio en la Historia y dejó a Roma organizada para ser El Imperio. Era sobrino del Gran Mario que, entre otras cosas, hizo profesionales las legiones y las dotó de enorme movilidad táctica al dividirlas en cohortes, manípulos y centurias; después militó en La Tuna de Medicina de Córdoba. César supo utilizar como nadie las innovaciones de su tío. De hecho no exagera nada en su “De bello gálico”, nunca, jamás, llegó a disponer de 50.000 hombres y venció a más de 3.000.000 de enemigos a lo largo de ocho años. Ahí queda eso. Su legión preferida era la X y en ella se alistaba una gente curiosa. Profesor Pietro Lagorda, Universidad de Roma: “Es un hecho poco conocido que con la X se encuadraban unos jóvenes que estudiaban mientras hacían la milicia, tocaban la flauta y el pandero, alegraban a la tropa en los descansos, se ganaban algún dinero con su arte y eran los preferidos de las etruscas, los romanos llamaban así a las mujeres que fuman. Eran muy respetados porque marchaban al ritmo de todos y demostraron su valentía en cada ocasión que fue necesario. En la Batalla de Alesia defendieron una de las zonas más comprometidas durante toda la noche, unos cuarenta frente a varios miles de enemigos. César los recompensó bien, por eso al cruzar el Rubicón ellos gritaron: <César o nada>”.
Cosas de la Historia, amigos, cosas de una similitud aplastante.

En la época imperial tenemos un claro ejemplo de lo que podríamos denominar el antecedente del mal tuno, una especie de novato becado antes de tiempo. Tocaba mal, cantaba peor, no tenía maldita la gracia, se creía importante y puteaba a todo el mundo. Sí, amigos míos, nos referimos a Nerón. Su maestro, Séneca, mi paisano, tuvo que jubilarse anticipadamente por su culpa. Una verdadera pena. Séneca, el último de los estoicos, aunque sería mejor decir cínico, dejó escrito: se cree muy listo y muy chulo/ y no es más que un bujarrón/ el capullo de Nerón/ anda y que le den por culo. No, no estaba muy satisfecho con Nerón el buenazo de Séneca.

Hoy, en La Tuna, conocemos muchos como este, más de lo que nos gustaría, que algún tonto hace hasta gracia pero en demasía cansan. Y así, contando cosas se nos ha ido el tiempo. Sí, Roma es un reto pero le hemos sacado partido. Quedan cosas por contar, todavía hay tela que cortar, pero tendrá que ser en el siguiente episodio.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
Quitanieves
Tras mucho tiempo alejado de este foro vuelvo y lo primero que leo es esto y solo decir que es usted un iluminado para estas cosas.
Me ha encantado leerle y espero con gran deseo leer el siguiente capitulo.


Quitanieves
laencarna
QUOTE(Quitanieves @ 02.04.2007 - 13:13)
Tras mucho tiempo alejado de este foro vuelvo y lo primero que leo es esto y solo decir que es usted un iluminado para estas cosas.
Me ha encantado leerle y espero con gran deseo leer el siguiente capitulo.


Quitanieves

Y yo..... rolleyes.gif rolleyes.gif rolleyes.gif
El Conde de Fuchinga Alta
Muchas gracias, señor Quitanieves, me alegro que le haya satisfecho el documental. Pero más alegra verle por aquí, se le ha echado en falta. A usted y otros viejos tunos que nos tienen en orfandad.

Y a usted, señor Laencarna, ¿qué quiere que le diga? Tiene usted un corazón más grande que su voz.

Esta Semana Santa no se cuando podré colgar otro capitulillo porque tengo que ir de procesiones con mi hijo, me ha salido un capillita de narices. ¡Uy! Perdón, no. Eso, no.
Durante estos días tan especiales la emisión de nuestro documental se verá ligeramente alterada. Nuestra programación “Especial Semana Santa” les invita a ver “Ben-Hur” “Los Diez Mandamientos” “Espartaco” y “La caída del Imperio Romano” emitidas una detrás de otra ininterrumpidamente.
Gracias.
laencarna
Sea pues Sr. Conde respetemos las Sacras vacaciones...
TINTIN
Esperaremos Sr Conde,esperaremos ¡Qué remedio!
Tragabolas
Señor Conde es usted una máquina de hacer reir y a la vez instructiva.

Cada vez me gusta más éste foro.

Siga así. Es un placer leerle. Muchas gracias.

¡¡¡Aupa Tuna!!!

P.D: Entre Navarra y Logroño está mi pueblo: Puente la Reina que, por cierto, está usted invitado, bueno cuando vuelva, que ahora estoy al otro lado del salibazo, en Managua.
Chalaca
Qué más decirle Sr. Conde, si todo ya fue dicho en este tema o en sus anteriores escritos, formidable su redacción y disculpe que recién hoy me haya dado un respiro para leer vuestros documentales, pero entre el trabajo y "el ejercicio" no me queda mucho tiempo libre como antes.

Un abrazo y que sigan los documentales.


he dicho x_whistling.gif
manimal
Realmente Maginifico Sr. Conde mis mas sinceras felicitaciones y agradecimientos por tan magno documental.
El Conde de Fuchinga Alta
Agradecemos encarecidamente a todos ustedes el seguimiento de nuestra serie documental. Hoy, especialmente, al señor Tragabolas que nos escribe desde Managua. Cuando vuelva a su pueblo, Puente la Reina, acérquese al yacimiento de Trabaguarra, a unos 40 Km. Ya verá como todo lo que aquí se indica es cierto. Al señor Manimal y al señor Chalaca, por cierto ¿qué clase de ejercicios hace usted que le quitan tanto tiempo?

Prácticamente ha finalizado la Semana Santa y, tras haber repuesto varias veces las tradicionales películas de romanos que no programa nadie, volvemos a nuestra parrilla habitual. Nuestro share lo permite gracias a ustedes que son güenos, pero güenos, güenos, güenos. Felices Pascuas a todos.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
6. SPQR.

A Roma hay que darle un poco de espacio más, tanta es su influencia en la Historia. Pero debemos dar un pequeño salto atrás en el tiempo porque hemos corrido mucho. Espero que este retroceso, flash back para los cúrsiles, no afecte sus disminuidas meninges, y ustedes disculpen el desahogo.

Antes de acabar con los etruscos los romanos debieron sufrir sus imposiciones y aceptaron su influencia en lo que les convino. Durante la monarquía, cuatro reyes latinos y tres etruscos, los romanos enviaban a sus hijos a las ciudades cercanas para aprender. En Veyes se instruían en Medicina, conocimiento vital en cualquier civilización, e ingeniería. Es de suponer que forasteros, jóvenes y lejos de casa los romanos se organizaron para pasarlo de scotorum mater. Formaban cuadrillas organizadas para turnarse en clase sin perder los apuntes; o sea que mientras unos asistían otros faltaban, hacían la rabona, la rata o pellas. Gastaban el dinero en vino y mujeres de moral distraída, de esas que más tarde fumarían y vivirían en casas con lucecitas de colores. Pero en estas lides no sabían buscarse la vida por sí mismos, ignoraban cualesquiera arte ya fuera este musical o declamatorio. Cuando se les acababa el dinero, utensilio que tomaron de los etruscos, pedían más a casa; al no existir las fotocopias decían necesitarlo para tablillas cepilladas. Ya ven, queridos amigos, que a lo largo de la historia los trucos se repiten cuando de cepillar se trata. Estos jóvenes eran muy simples y no se les puede considerar antecedentes de los tunos, pero eran lo bastante pillos para imaginarlos antecesores de agrupaciones que tampoco son tuna.

Demos ahora un salto adelante, con cuidado, por favor, no se vayan a caer. Los optimates, sucesores de los verdaderos patricios, se han conjurado y han asesinado a César. Se lía el follón, y gordo. Al final se reorganiza la cosa con otro triunvirato: Lépido, Augusto y Marco Antonio. Lépido es cascarón de huevo, Augusto se queda con Europa y Marco Antonio con Asia.
Marco Antonio ha sido un general victorioso a las órdenes de César. Joven, apolíneo, conquistador en todos los sentidos. Si en aquellos tiempos hubiera existido La Tuna y él hubiera sido tuno se le podría clasificar como de “los que se disfrazan” en la familia de los “asfixia” (Ver Master de Tuna). Efectivamente, en cuanto alcanzó el poder lo dilapidó por una mujer que, además, ya había sido de otro mejor: Cleopatra. Cleopatra no fue una mujer guapa, ni alta, pero era muy inteligente y debió estar buenísima, o al menos muy proporcionada y rellenita. Sobre todo sabía sacar partido de sí misma. Trincó al simple de Marco Antonio y lo sacó de quicio, lo ató a sus faldas y dejó de ser él. Lo dicho queda firmemente demostrado en la batalla de Actium (Ver Historia Universal) Tiempo ha conocimos un sujeto muy parecido. No es que fuera brillante en nada pero se vendió muy bien como novato y como tuno, tocaba la bandurria en un momento en que eran muy necesarias las púas. Cumplió siempre, pero a los pocos meses de becado propuso una serenata a su novia y después desapareció. Al menos no tuvo que suicidarse. Marco Antonio hizo bien dándose fin a sí mismo, Augusto le tenía reservado algo de muy mal gusto. El sobrino nieto de César había aprendido y tenía claro como construir El Imperio. Y lo hizo, vaya si lo hizo, a pesar de su enfermizo cuerpo. De hecho la colitis estuvo a punto de hacerle perder alguna que otra batalla.

Ahora un nuevo salto atrás, esto parece la Yenka ¿verdad? Durante los primeros pasos de la República El Senado, por cuestiones que no vienen al caso, nombró a los llamados Decenviros que redactaron la “Ley de las Doce Tablas”, base del Derecho Romano. Años más tarde, Coruncanio fundó la que, de pleno derecho, puede considerarse primera escuela de leyes, o sea, una academia para abogados. El Catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Baldebotijos y miembro de su Academia de Historia, dr. D. Bartolomé Río: “Sí, se puede decir que con Coruncanio se empezó a complicar el mundo. Su escuela recibió a los hijos de los patricios, aquellos llamados al cursus honorum. Ya se sabe que donde hay jóvenes estudiantes hay juerga. Sabemos por Marco Lorines que un grupo de ellos ensayaron una especie de recital de la muy tosca música y poesía de aquellos tiempos, pensaban divertirse y beber gratis en algunas de las mejores tabernas de la Urbe. Lo malo fue que llevaron su plan a la práctica en un día que no era dies fasti, y como los romanos lo tenían todo regulado aquello se consideró una ofensa a los dioses y los estudiantes pagaron con diez años apartados del acceso a cualquier cargo público. Así eran las cosas en Roma en aquellos tiempos”.
También muchos tunos, en sus primeros años, tenían difícil explicar sus tardías horas de regreso a la casa paterna. Ni que decir tiene la incomprensión sufrida por ausentarse cuatro días laborables, o sea que no eran dies fasti, por hallarse en un viaje imprevisto. La vida del tuno está repleta de frialdades e inconveniencias. Es duro divertirse tanto.
Esperamos que todo esto sea de su interés. Si es así, no se vayan, aún hay más.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
Chalaca
QUOTE(El Conde de Fuchinga Alta @ 07.04.2007 - 21:52)
al señor Chalaca, por cierto ¿qué clase de ejercicios hace usted que le quitan tanto tiempo?

Pues el mejor ejercicio cardiovascular, bueno para el cuerpo, la piel y la mente (me deja siempre con buen humor).

En tierras brasileras fue un poco difícil encontrar una "entrenadora personal", ahora que finalmente tengo una, pues hay que aprovechar todo el empeño que dicha señorita pone...


He dicho x_whistling.gif
Mario
Intervengo ahora porque no he podido antes. Claro.

No tengo qué decir cuán fabuloso me parece vuestro relato, hermano. Pero me siento obligado a agradeceros vuestra mención sobre aquellos lejanos tiempos en que, por tradición familiar, hube de dedicarme a guerrear.

Un fuerte abrazo.
pin8
? huh.gif
laencarna
+ p. Favor.... rolleyes.gif
Tragabolas
jaja pues ahora me entero señor Conde, que mal navarro soy... que pena (como dicen piriquí). Perdonen mi incultura, pero bueno de todas formas diré que "ya sabía, un navarro nunca se equivoca sobre su geografía" jejeje.
1 abrazo y gracias por todo.
P.D: cuando vuelva a la madre patria podríamos echar unas cubas, ya he quedado con Shin Chan y con Leoncio.
Tragabolas
Y le acabo de preguntar a mi madre y dice que lo mismo, que se acaba de enterar.
Nunca te acostarás sin saber una cosa nueva.
Gracias de nuevo.
El Conde de Fuchinga Alta
Antes de la siguiente emisión, y mientras nuestros patrocinadores se anuncian, interactivemos con la audiencia:

Ya me maliciaba algo así, señor Chalaca. Continúe con esos ejercicios tan cardiosaludables. Pero le advierto que ha habido quien murió en acto de servicio. Claro que por otra parte hay que saber afrontar los riesgos.

Que menos, señor Mario, que tal personaje no se podía dejar pasar.

Señor Tragabolas, si se baja usted por aquí y queda con esos dos sujetos, dígales que me avisen. Me llevaré fotos de ese famosísimo yacimiento.

Y, ahora, a petición del señor Laencarna…
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
7. ¡Vae victis!

Los romanos llamaron punos a los que todos llamamos cartagineses, es lo que tiene ser un imperio, que puedes llamar a las cosas como quieras. Y a las luchas que ambos mantuvieron durante un largo siglo llamaron guerras púnicas. Nos encontramos cerca de la actual Túnez, en el extrarradio de lo que fue Cartago, con el famoso arqueólogo de Katmandú Thoy Taj´Ao: “Es increíble que aún hoy sepamos tan poco de Cartago. La venganza de Roma fue terrible. Sin embargo, y al hilo de nuestro estudio, sabemos a ciencia cierta que los cartagineses eran gentes aficionadas al lujo y a los placeres. Uno de los más celebrados, por excepcional, eran unos músicos que venían de la lejana colonia de Cartago Nova. Se trataba de jóvenes íberos que cantaban, tocaban, bailaban y recitaban; lo hacían de tal forma que alegraban con mucho los banquetes de la clase alta. Lo curioso es que, después, actuaban para el pueblo llano por unas jarras de vino. Se trataba de grupos de íberos indómitos, orgullosos, generosos y hermosos que no dejaban incólume mujer alguna. Y todo lo hacían con mucho salero, eso sí. Pero sabemos poco más acerca de ellos”.
Curioso, muy curioso. La Historia, queridos amigos, nos muestra hechos curiosos. Como el resultado de la victoria de Roma sobre Cartago, que le costó lo que no está en los escritos. Roma, de sopetón, se vio dueña del Mediterráneo Occidental y de Hispania, le llovieron los esclavos, el oro y la plata. Roma se hizo rica y empezó a perder los valores antiguos: la austeridad, el esfuerzo, el sacrificio y el honor. Para colmo de males se volvió sobre Grecia y la conquistó. La vieja Hélade se vengó contaminando a la soberbia Roma con su arte, filosofía y cultura. Tal les pasa a las tunas que, tras unos años ganando certámenes como locos, caen en la prepotencia y la banalidad. ¡Ay de los vencidos!

Roma va perdiendo fuerza, pero tiene tanta que le dará tiempo a conquistar el mundo conocido. La corrupta República deja paso a un Imperio que nace ya corrompido. Se salvan pocos emperadores, uno de ellos es Trajano que llevó el limes a su máxima extensión. Conviene recordar que los romanos conquistaban territorios para alejar el peligro de las fronteras de la Urbe, luego conquistarían por conseguir poder. Circunstancia a la que el hombre siempre se ha aplicado con denuedo. El caso es que hablamos de Trajano con el insigne profesor emérito de la Universidad de Bolonia, Dr. Gianluca Galeras: “Trajano nació en la ciudad de Itálica, en la Hispania Citerior, y antes de ser emperador fue un gran militar. En sus campañas contra los germanos en las limes del Rhin y el Danubio aceptó en sus campamentos a los bardos. Dejó escrito Diodoro de Sicilia que los bardos eran una especie de poetas ambulantes que se ganaban la vida recitando y cantando al son de una lira. No escribían nada y transmitían sus conocimientos de forma oral, lo hacían a sus acólitos a los que, mientras enseñaban, los tenían como criados. Los bardos se contrataban para cantar las alabanzas de quien pagaba y denigrar a sus enemigos. Eran muy satíricos y no admitían con facilidad a quienes querían aprender su arte, de hecho los sometían a duras pruebas. Curiosamente, el primer contacto de los romanos con los bardos fue en el bosque de Teotoburgo, donde las legiones de Varo fueron destrozadas. César Augusto se pasó la vida lamentando el suceso”.
O sea, que aquellos celtas que intentaron dirimir sus cuitas en el certamen de Stonehenge, con un sonoro fracaso todo hay que decirlo, siguieron en lo suyo durante siglos. La música, la canción, la poesía, el arte, en suma, también tenían seguidores en aquellos lejanos tiempos. Y también entonces se consideraba un conocimiento preciado que no se podía transmitir a cualquiera. Sobre todo porque era la forma de ganarse la vida que tenían los bardos.

El caso es que los bárbaros, tribu tras tribu y siglo tras siglo, querían ser admitidos por Roma, vivir como los romanos. Querían ser romanos. Y como Roma se destruyó a sí misma, los bárbaros la rompieron sin querer. En Oriente el orden durará otros mil años, Justiniano mediante, pero en Occidente serán años de desorden y miedo. La gente sencilla no sabe a qué carta quedarse, son continuamente expoliados y masacrados; la cultura, la que puede ser salvada, se refugiará en los monasterios; y los grandullones se inventan el feudalismo. El feudalismo es una cosa chulísima que, de otra manera, aún hoy se conserva. Básicamente, tú me mantienes a cuerpo de rey y yo te protejo cuando vengan mal dadas; bueno, o digo que te protejo, o te utilizo para protegerte, o te utilizo sin más. Total, a la gente le gusta que le digan lo que tiene que hacer.
El caso es que hemos entrado, casi sin darnos cuenta, en La Edad Media. Es un periodo histórico que tiene muy mala fama en el pensamiento políticamente correcto que impera en la actualidad, pero no fue tan negro como lo pintan, ni muchísimo menos, es cuestión de echarle un vistazo a La Historia. Pero nuestro cometido no es analizar La Historia, sino aquellos acontecimientos históricos que pudieran ser considerados como antecedentes de La Tuna. En La Edad Media los bardos quedaron demodé, es decir, que eran una cosa antigua; así es que hicieron su aparición unos sujetos que hacían cosas más del gusto de los nuevos tiempos y que dieron en denominarse juglares. Las modas, queridos amigos, siempre han influido y nuestros antepasados medievales no iban a ser menos. Lo de los bardos era una antigualla que no casaba con los nuevos tiempos.
Sí, el hombre medieval era consciente de vivir un tiempo nuevo y preñado de una vida mejor. Ya no existía El Estado, un dominador lejano, sino cercano y conocido; ya no corrías el riesgo de que un ciudadano romano te tomara como esclavo, ya nacías siervo de la gleba y tenías claro lo tuyo; ya nadie podría reclutarte para luchar en el confín del mundo contra un enemigo ignoto. Ahora luchas junto a tu señor en el valle, o la montaña, que te vio nacer; ahora no hay un mundo enorme, inabarcable, que no comprendes, ahora naces y mueres en el terruño. Anda que no hay diferencia.
Llegados a este punto, y en lo que a nuestro estudio concierne, volvimos a reunir a todo el equipo. La reunión tuvo lugar en la cafetería de la Facultad e hicimos una tormenta de ideas. Fue una tormenta apoteósica, acabamos con toda la reserva de licores del lugar y tuvimos que ser desalojados por los GEO. Pero el esfuerzo, aún no reconocido, había merecido la pena: habíamos alcanzado el auténtico, e histórico, antecedente de La Tuna, el Mester de Juglaría.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
8. El Nuevo Mundo.

Entre las civilizaciones precolombinas también se han encontrado vestigios culturales que podrían interpretarse como propios de lo que, andando los siglos, sería La Tuna. Nos encontramos en Perú, a varios kilómetros del famoso Lago Titicaca, con perdón. Nos habla el arqueólogo Dr. Ramón Tátelo de Gordo: “Estamos excavando un asentamiento Colla. Los indios Colla se dedicaban a la ganadería y a la agricultura escalonada, pero el espacio en que habitaban era tan abrupto que, en lugar de terrazas, sembraban en balconcitos. En aquella sociedad casi comunitaria tenía un gran poder el Ayllu de los hechiceros que, entre otras cosas menudas, tenía la misión de interpretar a los dioses. A esta ayllu, o casta, se accedía por consanguinidad o, excepcionalmente, por adopción. Los Colla eran muy supersticiosos, por lo que resulta evidente que según la interpretación de los hechiceros así se beneficiaban unos u otros, que la cosa comunitaria nunca ha sido del gusto de nadie. Los aspirantes a tan alto rango debían ser muy humildes durante su periodo de enseñanza y solían ser reprendidos, de modo cariñoso, con un golpecillo propinado con dos dedos; golpe que los Collas denominaban colleja. Estos aprendices tocaban la flauta y una especie de pandero y actuaban en una fiesta llamada Inti Raymi, o fiesta del sol. Tenía lugar en junio y los nuevos bebían grandes cantidades de un aguardiente de maiz, por lo que entraban en trance”.
Interesante descubrimiento. Nos alejamos del altiplano antes de tener que darle de collejas a una llama que no deja de escupirnos.

Nuestro científico peregrinar nos lleva hasta Méjico, al territorio que ocupó el pueblo de los Bebelthecas. Dr. Augusto Melo Bebo: “Los naturales de este pueblo eran gentes pacíficas pero muy celosos de su bravura y no permitían que nadie la pusiera en duda, de hecho eran educados de un modo parecido a los espartanos. Fueron llamados así por los españoles porque todas sus celebraciones eran a base de tequila, acachul y achocote. Probablemente se trate de una tribu de Texcocos. Lo cierto es que podemos afirmar que son los verdaderos inventores de la serenata, que ya practicó su rey Nezahualcoyotl. Los Bebelthecas, llamémoslos así para entendernos, eran muy aficionados a la poesía y la cantaban acompañados de tambores y trompetas; al principio las composiciones era dedicadas a los dioses pero con el tiempo pasaron a temas amorosos. Había verdaderas competiciones sobre el particular. Era tradición que el enamorado, con la ayuda de algunos amigos, rondara todas las noches a su amada hasta que esta, rendida de amor, decía “sí”. Bueno, tal vez no siempre se rindiera por amor”.
El caso es, queridos amigos, que los aztecas y los mexica ya entonaban canciones de amor por las noches, y rondaban a la mujer amada. Y quizá también a otras, y competían a canciones, y bebían y… ¿Hacen falta más datos?

Aunque hemos titulado esté capítulo de nuestro documental “El Nuevo Mundo” también podríamos haber dicho “El Descubrimiento”, que sería más correcto, porque nosotros los descubrimos a ellos y ellos a nosotros. Pero hemos querido titularlo así porque América es, hoy y ahora, el mundo nuevo. No sería posible entender Occidente sin la aportación americana.

Sin embargo, queridos amigos, también África forma parte de Occidente y también ha influido lo suyo. Desde la Eva mitocondrial hasta Sudáfrica, pasando por Egipto. El caso es que en África vive una tuna: La tuna Ombligueña. En realidad debería llamarse “Tuna del Distrito Ombligueño” o “Tuna Universitaria Ombligueña”, pero como en el pequeño País de los Omb´Yglos solo hay una Universidad y una sola tuna, no hay necesidad de más. Estoicos que son los tíos. Nos encontramos en el campus de la Universidad Ombligueña y nos acompaña el doctor Doslitros que acaba de superar, cum laude, su tesis doctoral titulada: “Antecedentes de La Tuna en África, historia comparativa, ritos ancestrales y vida de tuna, análisis de los niveles de endorfinas en ambos casos”. Nos habla, pues, el doctor Doslitros: “Gracias, pero prefiero que se me llame como siempre, señor Doslitros, me suena mejor y es mi sobrenombre de tuna. Cualquier amante de la historia sabe que La Tuna fue introducida en África por el eximio tuno, y explorador de fortuna, don Diego López de los Matojillos allá por el siglo XVI. Pero pocos saben que había un substrato cultural previo que permitió que sus enseñanzas cuajaran extraordinariamente bien. Desde tiempo inmemorial los Ombligueños éramos gentes guerreras pero pacíficas. Puede parecer una contradicción pero no lo es. Somos gente orgullosa y estamos dispuestos a lo que sea por defender nuestro país, en eso somos guerreros, y a fuer de hechos, invencibles. Mas nunca ambicionamos lo que no era nuestro, y en eso se nos puede considerar de lo más pacífico. Nuestro pueblo siempre se movió entre el ardor guerrero (vibran nuestras voces y de amor patrio henchido el corazón…) y nuestro amor por la música y por el amor, propiamente dicho. Los jóvenes, de eso hace milenios, se entrenaban para guerreros durante el día y para amantes durante la noche. Para ello formaron una sociedad secreta cuyo fin era aprender a enamorar a las mujeres; dicha sociedad secreta llegó a ser tan querida por el pueblo que, manteniendo las formas, dejó de serlo. Para formar parte de este grupo había que ser estudiante de hechicería, aprender a tocar la guirarra o la panthereta, instrumentos musicales tradicionales, y pasar un periodo de aprendizaje de gran dureza. No todo el mundo podía ser admitido. A los aspirantes a grado se les enseñaba con dureza, tal que a los novatos, pero con esmero. Cuando estaban preparados debían demostrar su capacidad cazando una pantera negra con un palillo. Después eran bautizados en el río Shapuzón, siempre infectado de cocodrilos, lo que provocaba la natural algazara entre los circundantes. Cuando don Diego López de los Matojillos nos enseñó la tradición de La Tuna la absorbimos como algo natural, si bien muy descafeinada. Lo nuestro sí que eran puteos”.

Hemos asistido, hoy, a una demostración de capital importancia: tanto en la América precolombina como en África hay antecedentes suficientes para no dar pábulo a otros. Sin embargo, los eruditos a la violeta seguirán en sus trece, intentando desviar la cuestión y sin aportar argumentos de fuste. Que atrevida es la ignorancia.
Pero podemos comprobar con hechos demostrados que a lo largo de La Historia, en todas las partes del mundo, ha habido hombres que se han sentido impelidos a ejercer su hombría de bien de un modo diferente, refinado, más culto. Gentes que fueron unas veces aceptados y otras denigrados por la sociedad en que les tocó vivir. Pero gentes que, al fin y al cabo, más o menos, manifestaron una forma de vida parecida a la de la actual Tuna. A fin de cuentas a La Tuna.

Gracias por su atención y hasta el próximo programa.
Chalaca
QUOTE(El Conde de Fuchinga Alta @ 10.04.2007 - 19:57)
Ya me maliciaba algo así, señor Chalaca. Continúe con esos ejercicios tan cardiosaludables. Pero le advierto que ha habido quien murió en acto de servicio. Claro que por otra parte hay que saber afrontar los riesgos.

Que puedo decirle señor Conde, soy un romántico, crecí con muchos ideales, entre ellos:

VENCER O MORIR...


He dicho x_whistling.gif
laencarna
Sr. Conde cuando habla usted de eruditos a la violeta , no se refiere usted a nada que tenga que ver conmigo , mire usted que ando muy picado...


Es usted un pozo de cultura un dispendo de ciencia , un pozo de sabiduria historico-popular , prosiga instruyendonos , por favor se lo pido.
elchino
Sr. Conde, deberían nombrarle embajador plenipotenciario de Africa. No sé porqué, pero siempre que habla de ese pueblo de los ombl´igeños, alcanza cotas de extraordinaria sublimación.

Saludos y gracias por este buen rato que he pasado.
El Conde de Fuchinga Alta
Me alegra que sea usted un romántico, señor Chalaca, cada vez somos menos.

Señor Laencarna, jamás de los jamases me atrevería yo a aludir a voacé como erudito a la violeta. Sabe usted que en este castillo se le quiere y respeta. Me refería a ciertos mindundis culturetas.

Le agradezco la propuesta, señor Elchino, pero preferiría ser embajador plenipotenciario de Córdoba en Sevilla durante unos días, otros en Málaga, y en Granada, en Almería, Cádiz, Jaén y Huelva.
Ya había contado algo del precioso País de Los Ombl´Ygos y sus tradiciones. Para conocerlo recomiendo la lectura del libro “Un viaje una hartá de largo” que, creo recordar, es de los famosos exploradores británicos del XIX Sir Penn Thyna y Armand O´Gresca.

Con su permiso les dejo, caballeros, que van a echar otro documental y no me lo quiero perder.
El Conde de Fuchinga Alta
GRANDES DOCUMENTALES: HISTORIA Y TUNA.
9. El Mester de Juglaría.

Ya saben ustedes que en La Edad Media el sistema político y social imperante era el Feudalismo. Se trataba de un modelo que equilibraba los distintos sectores sociales: La Iglesia tenía el monopolio de la cultura, la nobleza el monopolio del poder y de la guerra y el pueblo el monopolio del hambre. Todo muy organizado por eso duró un porrón de años. Unos autores sostienen que el feudalismo lo inventó Carlomagno una tarde que estaba aburrido, otros que es una organización nucleada en torno a la fuerza bruta como consecuencia de “La Caída del Imperio Romano”, película muy bonita en la que salía Sofía Loren, que para ver las estrellas es la mejor. Tuna dixit.
El caso es que fue una época dura aunque no más que otras, en aquellos tiempos las gentes se mataban con entusiasmo, en estos nos adormece la tele mientras esperamos que otros vengan a matarnos.
Las mujeres seguían ocupándose de cosas fútiles como tener niños y trabajar, los hombres según. Los pobres, viciosos ellos, se esloman en el campo y los nobles se dedican a los espadazos, la cacería y los matrimonios concertados; como se ve, gentes entregadas a la causa. Cuando los espadazos pasan de castaño oscuro se alista a los pobres que se dejan matar al buen tun tun, los muy ordinarios. Total que entre sembrar, segar, resembrar lo que te han pisoteado los caballos de los señoritos, cazar, guerrear y matarse, la gente no tenía tiempo para nada. Sin embargo encontraban un huequecito el domingo. Y, aunque no lo parezca, todas las gentes de todos los tiempos necesitan un ratillo de diversión.
Pero ¿qué diversión? Como no hay luz eléctrica no puede inventarse el cine o la radio, dos joyas, o la televisión, un coñazo. Gutemberg no ha nacido todavía y además la gente no sabe leer. Es en ese momento cuando un tipo bajito y listo se inventa el oficio de juglar. Un hombre al que la humanidad le debe mucho y cuyo nombre nadie conoce. Un héroe anónimo, como tantos. El caso es que nos encontramos en un tiempo parecido al de Homero y volvemos a la tradición oral.

El juglar tipo recita o canta acompañado de una mandolina, o similar. Glosa las hazañas guerreras o amatorias de quién le paga y las pregona por esos pueblos de Dios. El juglar no vive mal para los tiempos que corren, algunos saben leer y escribir y sientan plaza en cortes y castillos. Pero son gente libre y suelen ir de acá para allá. Son como la tele de hoy, llevan las noticias de un lado a otro, son el entretenimiento de nobles y plebeyos, sobre todo de los nobles. Estos suelen faltar mucho de casa por mor de su oficio, que es la guerra; y el juglar, caballeroso el, no deja desatendidas a las damas que quedan solas y compungidas. Son cosas que pasan.
En lo que al vulgo se refiere, quien le canta hazañas y heroicidades varias son los ciegos. Como no se había ideado la ONCE tienen que ganarse la vida de este transeúnte modo, dejados a la caridad del pueblo. También hicieron mucho bien. Reciban nuestro sincero homenaje.

En aquellos lejanos tiempos solo los monjes saben escribir, mejor dicho, la mayoría copian sin saber qué transmiten. En los monasterios se conservan con gran esfuerzo los escritos de los antiguos en latín y griego. Se conserva todo lo que se ha podido salvar, todo, no solamente escritos litúrgicos o teológicos. Pero las copias de muchos de ellos no se dan a conocer. Los libros considerados impíos, o simplemente divertidos, se guardan celosamente (Ver “El nombre de la rosa”) los litúrgicos se usan en los oficios religiosos y los teológicos son para los estudiosos. Tampoco nadie está interesado, el vulgo no sabe leer y la nobleza ni te cuento. Ni Aristóteles ni Platón, por señalar dos ejemplos significativos, nos llegan a través de los árabes; traducidos por San Agustín, ya están en los monasterios. Hay más, pero esto no es un documental de literatura. Bien, todo esto es conocido como “Mester de Clerecía”. Huelga decir que las composiciones originales salidas de este mester son de carácter sacro. Aunque no todas.

Por contraposición se define el “Mester de Juglaría”. Las obras que de él se conservan son más tardías y muchas de ellas compuestas por monjes. Se trata de composiciones épicas, ya sean hazañas guerreras o amatorias, y algunas de carácter meramente divertido o incluso de crítica de costumbres. Nos lo explica el catedrático de Historia de la Universidad de Navalcuernillas, profesor Alfonso Placopas: “El Mester de Juglaría es muy amplio y acoge cualquier escrito que no sea de carácter religioso. Muchos de los poemas que conservamos no están completos, pero son significativos de un movimiento que solo pretendía ensalzar o divertir. Generalmente eran versos a favor de quien pagaba o en contra de un enemigo del mecenas. Los juglares son fundamentales para entender como vivían las gentes del medioevo y las cosas que les entusiasmaban; por otra parte las mismas de siempre: hazañas de los propios y cotilleos en general. Merece especial mención un romance desconocido, salvo para los entendidos en la materia, se trata de un poema anónimo que se atribuye al Abad Jando Escaleras que se titula “Vida del marqués de Cidoncho e de las fazañas de su troncho”. Se trata de un romance de arte menor, impecables octosílabos, donde se glosan las aventuras amorosas de un marqués, seguramente el paganini, de vida disoluta. Les leo un trocito: “Y fuede ver la pastora/ joven e hermosa muier/ i por requebrar a la aurora/ que bajeme de mi jebel/ quel picor del custora/ se quita con el yacer” Son versos difíciles para el común de las gentes de hoy, pero que los entiende todo el mundo”.
Así, un juglar de Medinaceli, de nombre desconocido, dará a las letras universales “El cantar de Mío Cid” sin duda la cumbre de los cantares de gesta. También existe otro que es menos famoso, pero interesante, la “Canción de Roldán”. El primero narra las aventuras del prototipo de caballero castellano, que existió en la realidad; el segundo canta la derrota de la retaguardia de Carlomagno a manos de navarros, pero no se sabe si existió el tal Roldán; la derrota sí, en Roncesvalles. En aquellos lejanos tiempos, nuestros admirables vecinos franceses se tenían que limitar a cantar como proezas lo que, en realidad, eran derrotas. En estos también.

De acuerdo, se dirán ustedes, queridos amigos, ya tenemos situado el Mester de Juglaría y el juglar; pero, se preguntarán ustedes que son muy listos, ¿cómo se hacía uno juglar? A esta inteligente pregunta nos responde el medievalista de la Juergar´s University, profesor Carr Itodel Prica: “Los juglares eran, en realidad, unos genios de la improvisación; salvo en Alemania, donde improvisaban de modo organizado. Pero tenían sus reglas y sus trucos que no confiaban a nadie. Lo que ahora llaman los cúrsiles Know how, es decir el saber hacer una cosa, era su modus vivendi. Eran, pues, tremendamente celosos al respecto. Había que tener muchas ganas de ser juglar para atreverse a intentarlo. A un neófito le llamaba la atención el respeto con que el juglar era recibido en la corte real, las casas señoriales, las rectorías y en entre el vulgo; se asombraba con el arte y los conocimientos del juglar, con su forma airosa de salir de todo trance y con la admiración que despertaba en las féminas. La tradición cuenta que el aspirante pedía permiso para seguir al juglar y, lo obtuviera o no, lo seguía a distancia. Podían pasar días hasta que el juglar le hablaba, o le hacía una seña. Cuando el juglar estaba seguro de la vocación del nuevo lo tomaba bajo su cobijo. A partir de entonces el novato gestionaba el alimento de su señor y cualquier otra cosa que le procurase satisfacción, a cambio iba aprendiendo el oficio, poco a poco; luego era enseñado por el juglar y finalmente juraba guardar y hacer guardar los secretos del mester. Se hacía juglar en una complicada y curiosa ceremonia que, generalmente, tenía lugar en un mesón o alquería. Era un rito al modo de los caballeros, muchos juglares lo fueron. El neófito pasaba la noche, solo, en una habitación llena de viandas de todas clases y muchas jarras de vino, pero no podía tocar nada; a veces incluso era tentado por mujeres. En otra habitación su amo pasaba la noche sin privarse de nada. Al amanecer, si el iniciado no había tocado bebida, comida o hembra, el amo derramaba una copa de vino sobre su cabeza y, entre todos, daban cuenta del festín. Si el aspirante había faltado en su ayuno, el juglar lo despedía y punto. Así se hacía uno juglar, así se aprendía el oficio de hacer arte: con mucha paciencia y ganas de aprender, con mucho mundo, con mucha soltura y con mucho salero. Y aprendiendo de los errores, claro. Uno de los caballeros de la Tabla Redonda, Sir Vyrmeun Acopa, fue juglar, reguló las normas de acceso y creó la “Juglar´s Trade Unions” que se puede considerar el primer sindicato del espectáculo. El abuso de esta asociación liberando juglares y la excesiva regulación acabaron con el mester de juglaría en Inglaterra. El Rey conocido como “Juan sin tierra”, hermano del folclórico “Ricardo Corazón de León”, al firmar la Carta Magna proscribió a los juglares. Por cierto, que este Juan fue, al menos teniendo en cuenta los tiempos, el primer rey democrático; aunque siempre haga de malo en las pelis de Ivanhoe, que también fue juglar, todo hay que decirlo”.

Ya ven que no lo exponemos nosotros, pobres transmisores del conocimiento de otros. Lo aseveran sesudos estudiosos del tema, historiadores de fuste, gente que sabe de lo que habla y no como otros. Doctores y profesores insignes que han hecho del conocimiento su vida. Un respeto.
El caso es que queda demostrado que El Mester de Juglaría es un claro antecedente de La Tuna, y el juglar del tuno. Cuando está decayendo el Mester de Juglaría surge La Universidad y con ella los estudiantes, algunos de los cuales corren La Tuna. Su modo de actuar y de ver la vida es muy parecido. Hay, empero, una diferencia fundamental: el juglar es un profesional en lo suyo y el tuno no. El tuno es ante todo un estudiante que corre La Tuna por necesidad o por gusto, pero no profesionalmente. Ahí está la clave y el mérito del tuno, que primero es un estudiante. Y de alto nivel. Solo nos resta añadir que La Universidad nacerá en España.

Muchas gracias por su atención y hasta el próximo programa.
Tragabolas
Es usted la órdiga señor Conde, cada vez me lo paso mejor leyéndole.

Muchas gracias.

Tragabolas desde colonias.
laencarna
Magnifique , que dijo la famosa condesa Olga de Coude , mientras admiraba el bello mancebo de 20 años a hurtadillas de su marido el Conde , que ya portaba cuarenta bien cumplidos. biggrin.gif
Esta es una versión -reducida (lo-fi)- de nuestro contenido. Para ver la versión completa con mas información, formato e imágenes, por favor haz click aquí.
Invision Power Board © 2001-2010 Invision Power Services, Inc.